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¿Se puede ser bilingüe en 90 días?

Publicado por Leyla, el 10/10/2018 Blog > Idiomas > Inglés > Cómo Aprender una Lengua en Tres Meses

«Un idioma te coloca en un pasillo de por vida. Dos idiomas te abren todas las puertas del recorrido» Frank Smith.

Aprender un idioma es una necesidad fundamental.

Inglés, francés, árabe, chino, alemán, etc. Dominar varios idiomas siempre es una ventaja importantísima para mejorar tanto tu carrera profesional como tu percepción cultural. El inglés cuenta con 1 400 millones de hablantes en todo el mundo y es la lingua franca a nivel internacional. El chino es un idioma con más de 1,1 millones de hablantes, y hay más de 540 millones de personas en todo el mundo que hablan árabe. Si a esto le sumas los casi 290 millones de hablantes de francés, te darás cuenta de que aprender otros idiomas te permite comunicarte con un grandísimo porcentaje del total de la población mundial.

Sin embargo, para llegar a ser bilingüe en inglés o en cualquier otra lengua, no hay ningún secreto: hay que tener paciencia y trabajar a fondo.

Eso sí, ¿quién no ha soñado con dominar el vocabulario y la gramática en unas semanas? Aquí podrás aprender técnicas y consejos motivacionales que te permitirán aprender inglés o cualquier otro idioma rápidamente.

Clases de inglés: ¿alguna norma general para el aprendizaje de idiomas?

Antes de nada, ¿hay algo que debamos saber para aprender un idioma rápidamente? ¿Cómo puedo utilizar la investigación cognitiva y la neurociencia para encontrar un método eficaz? ¿Es acaso posible aprender francés, italiano, portugués o cualquier otro idioma en menos de tres meses?

Descubre la lengua de Shakespeare. ¡Lánzate a la piscina y anímate a aprender algún idioma!

Y una última pregunta más al estilo Julio Verne: ¿se puede dar una vuelta a la lengua inglesa en 80 días?

Debemos tener en cuenta una ley esencial en el aprendizaje de lenguas vivas: en torno al 80% de los efectos son el producto del 20% de las causas.

El sociólogo italiano Vilfredo Pareto (1848-1923) observó a finales del siglo XIX que el 20% de la población del mundo poseía el 80% de todas las riquezas del planeta. Esta ley se aplica a muchísimas situaciones diferentes. Por ejemplo, el 20% de los delincuentes son responsables por el 80% de los delitos.

Esta misma norma se aplica también al aprendizaje de idiomas. ¿Y qué quiere decir? Pues que aprendiendo tan solo el 20% del léxico de un idioma, puedes dominar el 80% de las frases.

Según el Oxford English Dictionary, hay más de 200 000 palabras en el inglés. Aprender el 20% supone memorizar unas 40 000, que no es moco de pavo.

Por suerte, en el día a día se utiliza un porcentaje muy inferior de palabras, por lo que nuestro mejor consejo es que elabores fichas con el vocabulario más frecuente. Estas frequency lists (listas por frecuencia de uso) te valdrán para aprender el 80% de las palabras más utilizadas en inglés.

Esta regla general puede ser una noticia estupenda para todos aquellos que quieran viajar al extranjero para vivir una auténtica experiencia de inmersión lingüística en Inglaterra o Australia, por ejemplo. No tienes que estudiarte el diccionario entero: basta con memorizar las palabras más usadas en el día a día.

Debes aprender a reservar una habitación de hotel, pedir indicaciones, presentarte, etc. Aprender esto te vendrá mucho mejor que aprender vocabulario técnico, que no utilizarás más que en contextos muy formales.

En esta misma línea, aprenderás las reglas gramaticales más utilizadas: los verbos más frecuentes, las conjugaciones principales (presente, pretérito, presente perfecto, futuro, etc.).

Recuerda también que en todo este proceso te encontrarás obstáculos, solo tienes que buscar trucos para sortearlos. Si te falta una palabra para terminar una frase, puedes optar por describir el objeto en cuestión para que entiendan a qué te refieres.

El inglés es un idioma más directo y preciso que el español, y utiliza menos circunvalaciones léxicas.

Por ejemplo, para decir «me gustaría visitar algún país extranjero anglófono para perfeccionar mi inglés», si no sabes cómo decir «país extranjero», puedes optar por otras reformulaciones:

  • I would like to travel abroad in English speaking countries to improve myself in English.
  • I want to travel to English countries to get better in English.
  • I wish I could travel to foreign countries to improve my English skills.

Estos ejemplos de frases sirven para expresar la misma idea con palabras diferentes.

Además, debes tener en cuenta que lo importante es que consigas hacerte entender. Con el paso del tiempo y la práctica irás puliendo tu vocabulario, tus estructuras y tu pronunciación.

El sistema de la repetición espaciada logra una memorización más rápida y eficaz

La memorización es uno de los elementos fundamentales en todo aprendizaje de un idioma extranjero. Nuestro cerebro no está preparado para retener con facilidad una gran cantidad de información. Por eso, lo mejor es que optimices la tarea con técnicas que funcionen y estén avaladas científicamente, como la repetición espaciada.

La repetición espaciada forma parte de esas técnicas indispensables para conseguir una memorización rápida, y resulta especialmente útil para aprender vocabulario en tiempo récord. Este concepto surge del inglés Spaced Repetition System (SRS) y se basa en hacer revisiones a intervalos regulares.

No obstante, los orígenes de esta técnica se remontan al siglo XIX. Por aquel entonces, H. Ebbinghaus, psicólogo alemán, creó una lista de sílabas totalmente aleatorias (Daus, gim, dor, ke4k, etc.) y las memorizó todos los días durante un año. A lo largo del año, fue anotando minuciosamente los métodos de aprendizaje utilizados y el progreso que iba teniendo.

¿Qué tal se os da memorizar? ¿En qué estado está tu memoria? ¿Puedes contar únicamente con tu capacidad de memorización o necesitas decenas de notas?

No obstante, para verificar sus resultados, volvió a hacer el mismo experimento tres años después. Y los resultados le permitieron definir la curva de olvido (sin revisión ni repetición, nuestro cerebro puede olvidarlo todo en solo unos días) y el espacio de la repetición.

Luchar contra la curva del olvido

Esta curva del olvido, surgida de los experimentos de Ebbinghaus, representa la velocidad a la que nos olvidamos de todo aquello que aprendemos. Nuestro cerebro está constantemente olvidando información, ya sea por recibirla mal o porque la juzga como poco importante.

Así pues, ¿quieres aprender inglés?

Para empezar tu aprendizaje, tienes que concentrarte en el vocabulario inglés. Sin embargo, tienes que saber que tras aprender una lista entera de vocabulario, olvidarás la mayor parte de los términos en solo unas horas, hasta que te olvides de todo en unos días. A menos que lleves a cabo una revisión.

Lógicamente, podemos hacer que nuestro cerebro entienda que las nociones aprendidas son muy importantes y que tiene que retenerlas a toda costa. Para ello, el psicólogo alemán recomendó revisar regularmente y de forma espaciada en el tiempo. Esta técnica evitará que lo olvidemos y el cerebro comprenderá que tiene que memorizar este nuevo conocimiento.

Las tarjetas de memoria de Leitner

Sebastian Leitner, periodista y escritor austríaco, es el autor del libro Así se aprende. Psicología aplicada del aprender – camino al éxito, un libro que pega muy bien con la temática de este artículo, ¿no crees? Su sistema de memorización se basa en el empleo de tarjetas de memoria.

Esta técnica es ideal cuando se siguen cursos de idioma. Para ello, en pequeñas fichas, escribe una palabra en español por un lado de la ficha y otra en inglés por el otro (en el caso del inglés). La traducción te permitirá adquirir rápidamente palabras y expresiones inglesas para enriquecer tu vocabulario.

Con el sistema Leitner, las tarjetas deben estar colocadas en 3 o 5 cajas distintas y clasificadas por orden de conocimiento. La primera contendrá palabras desconocidas y la última lo que ya sabemos. Si los combinamos, al usar el método de repetición espaciada de Ebbinghaus, habrá que revisar frecuentemente el contenido de la primera caja, un poco menos el contenido de la segunda y así sucesivamente. La organización es clave para aprender rápidamente.

Cuando ya te sepas una tarjeta de la caja 1, colócala en la caja 2 y así con todas las demás.

Sistema de Leitner. Esquematización del sistema de memorización de Leitner.

El objetivo: que las tarjetas acaben en la última caja, de forma que ya las sepamos de memoria. En la actualidad, el método de repetición espaciada es muy complejo, sobre todo si no lo haces con programas informáticos que definan con precisión los intervalos de revisión. Crear las tarjetas de memoria es un trabajo fastidioso y que consume mucho tiempo. Así que, para automatizarlo todo, puedes usar programas informáticos como SuperMemo.

Paul Pimsleur, lingüista americano, ha establecido una escala de revisión media mucho más simple, que te ayudará a aprender inglés rápidamente:

  • 5 segundos.
  • 25 segundos.
  • 2 minutos.
  • 10 minutos.
  • 1 hora.
  • 5 horas.
  • 1 día.
  • 5 días.
  • 25 días.
  • 4 meses.
  • 2 años.

Eso sí, tú tienes la última palabra y puedes adaptar la escala de tiempo de revisión en función de la cantidad de información que tengas que aprender.

La técnica de la asociación para aprender un idioma más rápidamente

Mejorar tu nivel de inglés es posible gracias al poder de la asociación.

Tomemos otro ejemplo:

  • ¿Sabes lo que es el agua?
  • Me imagino que conocerás la fórmula química del H2O
  • ¿Has oído hablar del hidrógeno, del oxígeno y de las moléculas?

El agua está compuesta de átomos, moléculas, oxígeno, etc. Pues bien, eso es lo que llamamos asociación de elementos. A partir de una idea principal (por ejemplo, el agua), el concepto se puede ir descomponiendo en muchos otros elementos. El cerebro humano funciona esencialmente a partir de asociaciones y de conceptos lógicos que se relacionan entre ellos.

Podemos distinguir dos tipos de asociaciones:

  1. La primera es la asociación visual. Nuestro cerebro memoriza mejor si asocia la información a algo en concreto. Si tenemos algún ejemplo visual, el mensaje que se transporta al cerebro es más sencillo y significativo, de forma que se memorizará más rápidamente. Esta técnica de asociaciones se usa a menudo con los niños a través de elementos lúdicos y pedagógicos.
  2. El segundo es la asociación sensorial. Por extraño que parezca, cuanto más estimulados estén tus sentidos a la hora de memorizar, mejor retendrás todo a largo plazo. Al escuchar música, oler un aroma o tocar algo, nuestro cerebro recuerda cosas, y eso es información que retenemos.

¿No te ha pasado que hueles una colonia y te recuerda a algo concreto?

Si quieres explotar a tope la capacidad de asociación en tus clases de inglés, echa un poco de perfume en la habitación o ponte alguna canción de fondo, para asociar los recuerdos. Cuando vuelvas a estimular esos receptores, tu cerebro hará resurgir la información relativa a esas sensaciones.

Las asociaciones os facilitan el aprendizaje. Memoriza más rápido gracias a las asociaciones.

De hecho, si echas un poco del mismo perfume en tu almohada, revisarás inconscientemente es información por la noche y memorizarás mucho. Piensa que la información olfativa viaja mucho más rápido al cerebro que el resto de indicadores sensoriales.

El concepto del «aporte masivo» para aprender inglés con mayor rapidez

¿Qué trucos podemos utilizar para aprender inglés con mayor facilidad?

La técnica del «aporte masivo» es un concepto que consiste en sumergirse al 100% en la lingüística y la cultura inglesa, si estudiáis la lengua de Shakespeare. El objetivo de la técnica es concentrarse únicamente en practicar el idioma.

Por lo general, el aprendizaje del inglés pasa por listas de vocabulario, de gramática, de verbos irregulares, etc.

Pero eso desmotiva un poco, ¿no?

Si no tienes la posibilidad de realizar una estancia lingüística en un país anglófono, seguramente puedas practicar el idioma en donde vivas. Busca clases y gente que quiera conversar en inglés. El objetivo principal es expresarse, comunicarse, pensar y escribir en inglés. Olvida los ejercicios y las listas.

Seguramente cometerás errores, ¡pero eso no es malo! Lo importante es superar esos obstáculos para progresar rápidamente tanto en la expresión oral como en la escrita.

Aprovechad al máximo vuestro día para aprender. Variad los recursos de aprendizaje para vivir el inglés al máximo.

¿Cómo aprender inglés con el «aporte masivo»?

Tendrás que utilizar varios tipos de material que os resulten de interés:

  • Ver la televisión en inglés.
  • Leer en inglés.
  • Escuchar música en inglés.
  • Leer periódicos en inglés.
  • Cambiar el idioma de los aparatos electrónicos, etc.

Incluso puedes hacer amigos anglófonos en Internet para chatear y hablar con ellos en la lengua de los Beatles.

Hablar inglés en 3 meses: ¿sueño o realidad?

Por desgracia, no hay método ni milagro para hablar un idioma extranjero automáticamente. Sin embargo, ser bilingüe en solo 3 meses es posible, siempre que le dediques mucho tiempo y mucha energía, y especialmente si puedes viajar al país en cuestión. La motivación es la clave para aprender un idioma extranjero como el inglés.

Eso sí, desconfia en todo momento de todos esos anuncios que campan por Internet con títulos como: «aprende inglés gratis», «cursos de inglés gratis», «aprenda inglés en 3 dias», etc. A la hora de aprender, cada uno tiene su ritmo, incluso aunque sigamos al pie de la letra todos los consejos anteriores. Cada uno tiene su capacidad de memorización, así que no te pases, avanza a tu ritmo.

Aun así, el «aporte masivo» sigue siendo un método fantástico para aprender una lengua extranjera rápidamente. Introducir el idioma extranjero en nuestra rutina diaria es la mejor técnica para progresar, siempre con el objetivo de practicar lo máximo posible.

Just do it! Haced caso a Shia LaBeouf: Just do it! Si os lo proponéis, lo conseguiréis.

¿Sabías que, en inglés, por ejemplo, solo hay que saber 1000 palabras de vocabulario para poder mantener y entender una conversación con un nativo?

Es cierto que no serás bilingüe con 1000 palabras, pero podrás comunicarte fácilmente en un país anglófono. Como todo en esta vida, poquito a poco irás ampliando tu vocabulario hasta que, por fin, puedas aplicarlo también a tu vida profesional.

Viajar al extranjero para aprender inglés rápidamente

¿Qué mejor para aprender un idioma que viajar al extranjero? Aprende inglés en un país anglófono y consigue adquirir cierta fluidez.

Descubre la lengua de Shakespeare en el país de los canguros. Australia: un país de ensueño en el que puedes aprender inglés.

Muchas veces decimos que la mejor forma de aprender a hablar un idioma consiste en viajar al país en cuestión y vivir una experiencia total de inmersión lingüística.

Por suerte, con el pasaporte español puedes viajar fácilmente a países de Europa (como Inglaterra e Irlanda) y de la Commonwealth (Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Estados Unido, África del Sur, etc.).

De todos los métodos posibles para aprender inglés en tres meses, una estancia lingüística es una de las mejores opciones; pero hay otras alternativas para aprender inglés en 90 días:

  • Recibir clases de inglés en un país extranjero.
  • Mantener una relación de «tándem» con un anglófono nativo.
  • Trabajar en un país anglófono.
  • Realizar un programa de intercambio con una academia de idiomas.
  • Participar en un programa de voluntariado internacional.

La inmersión lingüística es una experiencia única para adquirir buenos hábitos de pronunciación y entonación, aprender expresiones nuevas y familiarizarse con el vocabulario más utilizado, además de repasar las construcciones verbales y gramaticales más extendidas.

Además, de este modo conocerás a gente nueva, con lo que no solo entenderás mejor la cultura de los países anglófonos, sino que también perfeccionarás tu nivel del idioma con su ayuda.

«Cuando llegué a Australia con un visado de trabajo en 2012 apenas sabía construir frases sencillas en inglés. Pasaba las noches en albergues de jóvenes (donde conocí a personas de países muy distintos) y desempeñé distintos trabajos, principalmente con australianos y neozelandeses, con lo que aprendí a desenvolver en inglés en cuestión de meses.

Conseguí perfeccionar mi expresión oral, así como mi nivel de comprensión en apenas dos meses. Pasados tres, ya era capaz de hablar tranquilamente con turistas de todo el mundo».

Esta es la experiencia de un alumno que, después de esta enriquecedora experiencia, volvió a España para seguir trabajando y continuó aprendiendo inglés con una de nuestras Superprofes.

Si te decantas por vivir una experiencia de inmersión, el mejor consejo que te podemos dar es que te alejes de otros españoles, venezolanos, colombianos, o cualquier otra persona de habla hispana; todo con el fin de multiplicar tus contactos anglófonos.

Aprender inglés rápidamente: el método de «Language Hacking»

Otro truco a la hora de aprender idiomas, como el inglés, de manera autodidacta es el método de «language hacking».

¿De dónde sale? Un YouTuber estadounidense, Chris Londsdale, explicó en una charla TEDx cómo consiguió aprender chino mandarín en apenas seis meses.

Aunque se supone que el inglés es más fácil de aprender para un europeo que para un chino (porque usa el mismo alfabeto y comparte muchas raíces comunes en su vocabulario), hoy en día hay muchos métodos que «garantizan» el aprendizaje de un idioma en tres meses. Todos ellos giran en torno a tres elementos base: la pronunciación, el vocabulario y la gramática.

Ayúdate de Internet para aprender nuevos idiomas. ¿Te animarías a aprender inglés online?

¿En qué consiste? Pues, para empezar, debes anotar en un cuaderno todas las palabras nuevas que vayas encontrando, acompañadas de su definición y su traducción al español.

Este método también recomienda colocar post-its en todos los objetos de casa (mesa, silla, cafetera, armario, sofá, televisión, ordenador…) con su nombre en inglés.

De este modo conseguirás memorizar las palabras con mayor facilidad, incluyéndolas en tu día a día. Así, irás avanzando y ampliando tu léxico sin apenas darte cuenta.

Últimos pasos: pronunciación y gramática.

La pronunciación del inglés es uno de los obstáculos más difíciles de sortear para los españoles. ¿Por qué? Pues, entre otras cosas, porque en inglés hay sonidos que no existen en español, y hay palabras que, pese a tener una ortografía idéntica o muy similar, se pronuncian de manera muy diferente (table, abdomen, capital, compatible, etc.).

Para aprender a pronunciar palabras en inglés, lo mejor que puedes hacer es acostumbrar a tu oído. La escucha y la repetición son dos etapas clave, así que debes otorgarles la importancia que se merecen.

La ventaja del método «Language Hacking» es que te permite concentrarte en la expresión y la comprensión orales. En consecuencia, dejamos de lado la enseñanza más tradicional, que se centra principalmente en la capacidad de redacción de los alumnos.

No hace falta que te aprendas de memoria todas y cada una de las reglas de la gramática inglesa, pero deberás acostumbrarte a las estructuras más utilizadas y respetar siempre el orden adecuado de las palabras. Recuerda que el inglés es un idioma SVO (Sujeto-Verbo-Objeto) y el sujeto no se puede omitir, al contrario que en español.

Cuando empezamos a aprender un idioma nuevo desde cero, nos sentimos como bebés aprendiendo su propia lengua materna. Tenemos que hacer frente a vocabulario nuevo, un sistema gramatical diferente y una ortografía distinta. Ante esto, debemos practicar, sumergirnos en la lengua, hacer preguntas y, ante todo, nunca tener miedo a cometer errores. ¡Los errores son la mejor forma de aprender!

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