Clases particulares Idiomas Música Apoyo escolar Deporte Arte y ocio
Compartir

¿Quieres practicar yoga? Te contamos todo lo que tienes que saber para empezar

Publicado por Isidora, el 05/03/2019 Blog > Deporte > Yoga > Todo sobre el yoga: Una guía para comenzar tu práctica

Pocas disciplinas son tan integrales y transformadoras como el yoga: Una doctrina física y filosófica proveniente del hinduismo y que se propone fortalecer cuerpo, mente y espíritu.

A través de la sucesión de posturas -llamadas asanas -técnicas de relajación y ejercicios de respiración, puedes conseguir un acondicionamiento físico completo, que involucra también el manejo de la ansiedad y el estrés y genera un sentimiento de bienestar general.

¡Seguro ya sabes algo sobre esta milenaria práctica, o conoces a alguien que se dedica a ella! Hay muchos motivos para incorporarlo a tu propia vida y, si tienes ganas de hacerlo, ¡sólo tienes que investigar un poco! Existen innumerables canales de información acerca del yoga y cientos de tipos entre los que puedes elegir para encontrar exactamente lo que necesitas. En occidente, lo que más se practica son estilos derivados del Hatha Yoga, un estilo que privilegia el trabajo del cuerpo y busca lograr una coordinación entre movimiento y respiración.

Principiante, intermedio o avanzado: Define tu nivel y tus objetivos

Si eres principiante, empieza aprendiendo las posturas más sencillas El saludo al sol es una las secuencias básicas del yoga

En 2016, se detectó que el nivel de estrés de los chilenos se había duplicado en sólo cuatro años. Por lo tanto, no sería raro que en cualquier etapa de la vida que estés atravesando (estudios escolares, superiores, estás teniendo hijos o estás en el mundo laboral), sufras cierto grado de estrés por las exigencias de la vida cotidiana.

Este factor es por el que más personas recurren al yoga como entrenamiento y como instancia de calma; pero no todos los tipos de yoga son iguales y debes asegurarte de encontrar el que se ajuste a lo que buscas, para conseguir los mejores resultados.

Principiante: Comprende los conceptos básicos.

Tanto la meditación como el dominio de los asanas se perfeccionan con la práctica, y la parte física del yoga es rigurosa y muy dependiente de los detalles. Debes integrar herramientas de alineación, es decir, la correcta postura de pies, caderas, hombros y cabeza para ejecutar cada asana, y así evitar lesiones y sentir los beneficios.

Para este propósito, lo más recomendable es comenzar con clases básicas de Hatha Yoga; una práctica que se basa en la alternación de asanas y pranayama; esto es, ejercicios de control de la respiración (prana significa respiración y yama corresponde a restricción o control). Del Hatha Yoga se desprenden otras variantes, como el Kundalini Yoga (más enfocado en la meditación) o el Bikram (práctica físicamente demandante que se practica en una habitación a alta temperatura).

En una clase de Hatha, tu instructor te enseñará las posturas principales, cómo se trabajan junto a la respiración y cómo alcanzar la alienación correcta. Este entrenamiento será tu base para lograr asanas más complejos y, en el camino, tendrás todas las herramientas para hacer tu práctica más específica y explorar todas las posibilidades de esta gran rama.

Intermedio y avanzado: Desafía a tu cuerpo

Si ya tienes interiorizados los asanas básicos y comprendiste a nivel corporal la práctica del pranayama, ¡estás listo para seguir incursionando en el camino del yoga!

Un profesor particular te ayudará a fortalecer tu cuerpo y lograr posturas más desafiantes Ashtanga y Vinyasa Yoga te introducirán en asanas más complejos

Dentro de todas las posibilidades que te ofrece el Hatha como punto de partida, encontrarás el Ashtanga Yoga y el Vinyasa Yoga. En estas variantes, el ritmo de consecución de asanas es más acelerado y mantener los patrones de respiración es un poco más difícil.

La práctica del Ashtanga es estática; esto quiere decir que la secuencia de movimientos está previamente definida y, en cada práctica, realizarás series de inicio, series principales, secuencias de back-bending (estiramientos o aperturas de espalda) y una serie final. Para que te hagas una idea, una práctica de Ashtanga yoga comienza, normalmente, con diez saludos al sol, lo que acelerará tu ritmo cardiaco y notarás cómo aumenta tu capacidad pulmonar (si quieres comenzar a aprender esta secuencia, te recomendamos este video).

Por su parte, el Vinyasa te propone desafíos físicos similares, pero las secuencias varían de clase en clase. Con esta práctica, podrás focalizar en distintas partes de tu cuerpo (espalda, caderas, piernas, abdomen, etc.), haciéndolas más fuertes y flexibles. Ambos tipos se practican en modalidad de flow: Un movimiento, una respiración.

¡Te recordamos que estas son sólo sugerencias! Dedícale tiempo a encontrar exactamente lo que buscas, ¡no te arrepentirás!

¿Dónde ir a practicar? Elige entre gimnasios/academias, clases particulares o clases online desde tu casa

En cuanto determines el tipo de yoga que deseas practicar, deberás escoger dónde hacerlo. No sólo es escoger una academia o a un profesor particular, sino también definir si te acomodan más las clases en grupo o practicar por tu cuenta. Todos los formatos para aprender tienen sus ventajas y aquí te las contamos:

Practicar en grupo: Los pros de las clases en un instituto

Las ofertas de lugares para practicar en las grandes ciudades son muy variadas. En los centros especializados, las clases son completas y los profesores están certificados para impartir esta disciplina.

Practicar yoga en grupo genera complicidad y apoyo entre los compañeros Conéctate con la naturaleza en sesiones grupales de yoga al aire libre

En algunos casos, las clases son al aire libre, lo que te permitirá establecer una conexión con la naturaleza provechosa para el yoga. Las clases en ambientes cerrados, por otro lado, tienen mayor equipamiento disponible (hay prácticas que requieren de bloques, cuerdas e incluso máquinas de ejercicio), y podrás definir mentalmente este espacio como un lugar de paz y calma, contrario a si lo hicieras en tu casa, donde debes desempeñar muchas tareas.

Tener un lugar exclusivo para tu práctica te ayudará a entrar en el estado mental adecuado, por lo que te recomendamos conocer la sala de yoga a la que piensas inscribirte antes de matricularte.

Por lejos, tanto al aire libre como en un espacio cerrado, las clases grupales favorecen un ambiente de concentración y apoyo mutuo entre los yoguis; podrás conocer gente nueva y compartir intereses con más personas. Atendiendo a que la atmósfera sea la adecuada para ti, muchos centros ofrecen la primera clase de forma gratuita¡No dejes pasar esa oportunidad si la encuentras!

Mayor flexibilidad: Cuáles son las ventajas de contratar un profesor particular

La gran desventaja de los centros, academias y gimnasios es que deberás someterte a un horario y organizar tu día en torno a las horas de práctica. Esto no sólo implica adaptar tus tiempos, sino no poder asegurar que estarás en la mejor disposición para involucrarte mentalmente en la sesión.

También es posible que te sientas presionado por el nivel de tus compañeros, quieras avanzar más rápido de lo que tu cuerpo te permite o te restrinjas de hacer preguntas. El yoga es absolutamente personal y una de sus bases es escuchar a tu cuerpo, no llevarlo más lejos de lo que puede ir y estas capacidades pueden variar de día a día. Quizás en un momento puedes hacer una inversión sin problemas, y en otra practica apenas puedas alcanzar la punta de tus pies mientras te estiras.

La práctica del yoga se trata de respetar los propios límites ¡Escucha a tu cuerpo! Forzarlo a ir más allá de lo que puede no se alinea a los principios del yoga

El yoga reconoce que no todos los días nos despertamos igual y que las cosas que nos ocurren interfieren en nuestra práctica. Si te presionas, no se cumple el objetivo; cualquier práctica te hará sentir mejor si la llevas a tu propio ritmo.

Estas sutilezas son las que un profesor particular te va a poder ayudar a identificar, y te propondrá las modificaciones necesarias para sacar el máximo provecho de cada asana. Un seguimiento personalizado también te permitirá profundizar de mejor manera. Quizás no es más rápido, pero podrás fortalecer tu cuerpo y tu respiración para asumir formas nuevas de la mano de un profesor especializado y preocupado por tu seguridad.

Finalmente, las clases particulares tienen la otra ventaja de que podrás elegir con pinza a tu profesor; chequear sus certificaciones, conocer su experiencia, analizar su enfoque y conocerlo antes de iniciar las clases.

¡Esperamos que estas sugerencias te sean útiles para iniciarte en el yoga! Te invitamos a seguir conociendo acerca de esta práctica y aventurarte a probarla. ¡Nuca es tarde para empezar!

Compartir

Nuestros lectores adoran este artículo
¿El artículo contiene la información que buscabas?

¿Ninguna información? ¿De verdad?Vale, intentaremos mejorar con el próximo¿La media? ¡Uf! ¿Un poquito más?Gracias. Haz tus preguntas en los comentarios¡Un placer ayudarte! :) (Sé el primero en votar)
Cargando…

Dejar un comentario

avatar
wpDiscuz