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¿Cómo aprender las declinaciones latinas?

Por , publicado el 27/03/2018 Blog > Apoyo escolar > Latín > Declinaciones Latinas: Nuestros Consejos para Comprender Mejor

La lengua latina puede parecer bastante complicada para los principiantes que se inician en el aprendizaje del latín. La gramática latina no es precisamente evidente, sobre todo, debido a los sustantivos latinos, que suponen un verdadero problema.

De hecho, los sustantivos responden a una declinación latina según ocupen una posición u otra de la oración. El aprendizaje del latín implica necesariamente la memorización de declinaciones y casos latinos.

En este artículo, Superprof intentará darte algunos consejos para ayudarte a recordar mejor las declinaciones latinas.

¿Cuáles son las declinaciones latinas?

La necesidad de las declinaciones latinas. Los lingüistas deben conocer las declinaciones.

El latín presenta cinco declinaciones cuyos orígenes se explican en los libros de historia del latín. Para definir un sustantivo y saber a qué declinación pertenece, tenemos dos casos: el nominativo y el genitivo más su género (femenino, masculino o neutro). A su vez, tendrás que aprender los casos en singular y plural para todas las declinaciones.

Hay seis casos: nominativo, vocativo, acusativo, genitivo, dativo y ablativo, a los que les corresponde una función gramatical:

  • Nominativo = sujeto;
  • vocativo = función de apelación o interpelación;
  • acusativo = completo directo (CD);
  • genitivo = complemento del nombre (CN);
  • dativo = complemento indirecto (CI);
  • ablativo = complemento circunstancial (CC).

Para todos los sustantivos que tienen un genitivo en -ae que son femeninos, se utilizará la primera declinación, como en el ejemplo de rosa, rosae, femenino (la rosa). Te dejamos aquí la primera declinación:

CasoSingularPlural
NominativoRosaRosae
VocativoRosaRosae
AcusativoRosamRosas
GenitivoRosaeRosarum
DativoRosaeRosis
AblativoRosaRosis

Para la segunda declinación del masculino, utilizaremos dominus, i, m (masculino), que significa «maestro», o el ager, i, m (el campo):

CasoSingularPlural
NominativoDominusDomini
VocativoDomineDomini
AcusativoDominumDominos
GenitivoDominiDominorum
DativoDominoDominis
AblativoDominoDominis

También existen sustantivos neutros en latín. Para la segunda declinación del género neutro, el ejemplo que tomaremos será el de templum, i, n (neutro), que significa «templo»:

CasoSingularPlural
NominativoTemplumTempla
VocativoTemplumTempla
AcusativoTemplumTempla
GenitivoTempliTemplorum
DativoTemploTemplis
AblativoTemploTemplis

La tercera declinación latina es la más complicada de aprender. De hecho, hay una diferencia entre palabras latinas parisílabas e imparisílabas.

¿Qué?

Los sustantivos parisílabos contienen el mismo número de sílabas nominativas y genitivas, mientras que en el caso de los sustantivos imparisílabos, el genitivo tiene una sílaba más que el nominativo. Eso sí, cuidado que también existen falsos imparisílabos: es decir, sustantivos con dos consonantes antes de la desinencia. Por ejemplo, urbsurbis (ciudad); mensmentis, f (mente); monsmontis, f (montaña) o corcordis, m (corazón).

Para los sustantivos parasílabos masculinos o femeninos, el ejemplo que tomaremos es civis, civis, m (ciudadano):

CasoSingularPlural
NominativoCivisCives
VocativoCivisCives
AcusativoCivemCives
GenitivoCivisCivium
DativoCiviCivibus
AblativoCiveCivibus

En el caso de los sustantivos neutros parasílabos, tomaremos de ejemplo maremaris, n (mar):

CasoSingularPlural
NominativoMareMaria
VocativoMareMaria
AcusativoMareMaria
GenitivoMarisMarium
DativoMariMaribus
AblativoMariMaribus

Para los sustantivos imparisílabos masculinos o femeninos, el ejemplo es consulconsulis, m (cónsul):

CasoSingularPlural
NominativoConsulConsules
VocativoConsulConsules
AcusativoConsulemConsules
GenitivoConsulisConsulum
DativoConsuliConsulibus
AblativoConsuleConsulibus

Para los sustantivos imparisílabos neutros, el ejemplo que hemos escogido es corpuscorporis, n (cuerpo):

CasoSingularPlural
NominativoCorpusCorpora
VocativoCorpusCorpora
AcusativoCorpusCorpora
GenitivoCorporisCorporum
DativoCorporiCoroporibus
AblativoCorporeCoroporibus

En el caso de la cuarta declinación, ya sea el sustantivo masculino o femenino, emplearemos el ejemplo de manus, us, f (mano):

CasoSingularPlural
NominativoManusManus
VocativoManusManus
AcusativoManumManus
GenitivoManusManuum
DativoManuiManibus
AblativoManuManibus

Para la cuarta declinación para sustantivos neutros, emplearemos cornu, us, n (cuerno):

CasoSingularPlural
NominativoCornuCornua
VocativoCornuCornua
AcusativoCornuCornua
GenitivoCornusCornuum
DativoCornuiCornibus
AblativoCornuCornibus

En el caso de la quinta declinación, solo encontramos sustantivos femeninos, salvo dies, ei, m (día), pero que también se comporta como un sustantivo femenino cuando significa «fecha». Tomaremos de ejemplo resrei, f (cosa):

CasoSingularPlural
NominativoResRes
VocativoResRes
AcusativoRemRes
GenitivoReiRerum
DativoReiRebus
AblativoReRebus

Finalmente, no olvides que todas las declinaciones latinas podrás encontrarlas fácilmente en un buen diccionario de latín-español como el de Agustín Blánquez o el Diccionario ilustrado de VOX, así como en internet.

Declinaciones latinas: aprenderlas en función de las inteligencias múltiples

Técnicas para aprender las declinaciones latinas. Utiliza un código de colores para retener las declinaciones.

La teoría de las inteligencias múltiples la explicó el psicólogo Howard Gardner en 1983 y luego se profundizó en ella en el año 1993.

Esta teoría es una herramienta que se utiliza en las ciencias de la educación para permitir que cada alumno pueda desarrollarse, aprender a aprender y ayudarles a su vez a reflexionar de una manera diferente sobre su trayectoria académica.

Sugiere que existen distintos tipos de inteligencia:

  • Lingüística: se trata de utilizar el lenguaje para comprender a los otros y para exprimir lo que pensamos. En el caso del latín y las declinaciones, puede ser para comentar aquello que vemos y expresar aquello que pensamos sobre las declinaciones para memorizarlas mejor y minimizar el proceso de aprendizaje.
  • Lógico-matemática: capacidad de manipular números y resolver problemas. Al realizar ejercicios aplicados a las declinaciones, el alumno podrá apropiarse de las declinaciones y retenerlas mejor.
  • Espacial: esta es la capacidad de encontrar el camino adecuado y de establecer relaciones entre los objetos que hay en el espacio. La creación de una tabla de colores te permitirá, por ejemplo, retener las declinaciones de una manera más concreta y memorizarlas, por lo tanto, más fácilmente.

Estos tres tipos de inteligencias son las que más se utilizan en el contexto escolar a la hora de ayudar a los alumnos a memorizar un elemento que puede resultar ciertamente abstracto. Cada alumno podrá descubrir qué inteligencia es más eficaz para él o ella.

A su vez, existen otras inteligencias que también recoge esta teoría de las inteligencias múltiples y que pueden resultar de gran utilidad para determinados alumnos:

  • Intrapersonal: representación fiel y realista de uno mismo y uso correcto en la vida cotidiana.
  • Interpersonal: capacidad para comprender a los otros y prever ciertos comportamientos;
  • Corporal-cinestésica: utilización del cuerpo para expresar una idea o realizar una determinada actividad física;
  • Musical: capacidad para percibir y crear ritmos y sonidos, lo que puede ser especialmente útil para aprender las declinaciones y a continuación verás por qué;
  • Naturalista: capacidad de comprender todo lo que nos rodea y ser sensible con los seres vivos;
  • Existencial (espiritual): capacidad de cuestionarse sobre el origen y el significado de las cosas.

Cantar las declinaciones latinas

Técnicas musicales para aprender latín. Aprende las declinaciones cantando.

Si eres un buen cantante, te será más fácil aprender latín. Si no es tu caso, siempre puedes intentar recurrir a la canción para memorizar las declinaciones latinas. Tanto para las lenguas vivas como para las antiguas, intentan inventarte una canción para memorizar mejor o para retener las citas latinas más famosas.

¿No has dicho nunca eso de que te quedas perfectamente con los anuncios de publicidad de televisión? ¿Sabes por qué? Por dos razones:

  • La repetición: un anuncio aparece varias veces al día, ya que no es posible retener los anuncios si aparecen una o dos veces tan solo;
  • la música: los publicistas suelen recurrir a una melodía o incluso a un eslogan que se te meta en la cabeza y no logres sacarlo. «Proteja su lavadora con Calgón», «Puleva, te va, te va», etc.

Si le pones música a las declinaciones, podrás retenerlas más fácilmente. Si no se te da demasiado bien la música, no te preocupes, cabe la posibilidad de que otros lo hayan hecho por ti:

Declinaciones en latín: hacer ejercicios para memorizar

Después de haber adquirido las declinaciones, si crees que te las sabes de memoria, ya podrás aplicarlas en ejercicios de latín. Encontrarás en internet cientos de ejemplos que te permitirán cambiar un texto en latín para enriquecer tu vocabulario latino, mejorar tu sintaxis y conocer las declinaciones.

En la página Latine Disce, encontrarás ejercicios configurables donde podrás practicar la declinación de los sustantivos en latín. Otro ejemplo lo encontrarás en Ludus Litterarius o en el Almacén de Clásicas, un blog donde podrás declinar sustantivos según elijas.

Declinaciones latinas: estudia con un profesor particular

Mejorar la comprensión del latín. ¿Te marchas de viaje a Roma? Asegúrate de entenderlo todo.

Si te bloqueas y piensas que el latín es todo un calvario para ti, ¿por qué no tomas clases particulares de latín para principiantes?

Un profesor particular se dedicará por completo a ti y responderá a todas tus necesidades. Si tienes dificultades para aprenderte las declinaciones, recurre a las técnicas que este profesional te puede ofrecer para memorizarlas.

Aprender latín con un profesor particular suele ser mucho más motivador. Tendrás que conseguir una serie de objetivos semana tras semana, por lo que estarás «obligado» a trabajar. Por lo general, es frecuente que el alumno no quiera decepcionar a su profesor, por lo que se esforzará más. Asimismo, también es muy probable que establezcas una buena relación con tu profesor.

En Superprof, encontrarás miles de profesores de latín que ofrecen clases para todos los niveles. Cuentan con una experiencia diferente, encontrarás profesores jubilados y estudiantes de literatura clásica, mitología…

Las clases particulares no tienen por qué ser caras. En Superprof, una clase de una hora de latín suele rondar los 10-15 euros. Por supuesto, este precio puede variar en función de tu nivel, tu ubicación y la experiencia del profesor. Un curso para principiantes será mucho más económico que un curso para estudiantes de educación superior.

Por lo tanto, ¿estás preparado para aprender todas las declinaciones? ¿Y otras lenguas romances?

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