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¿Sabes de cómo se arma una clase para enseñar a cantar? Lúcete como profesor siguiendo estos pasos

Publicado por Isidora, el 11/06/2019 Blog > Música > Canto > Modo de preparar clases de canto

Si estás considerando llevar tu pasión por la música y el canto al ejercicio pedagógico, son muchas las cosas con las que debes prepararte, en orden de entregar la mejor experiencia a tus alumnos.

Por supuesto, debes tener una formación acorde o una experiencia suficiente para convertirte en un buen mentor. Existen muchos lugares en los que puedes entrenarte para cumplir este propósito y, si te sientes preparado, es momento de planificar tu primera clase. ¡Te invitamos a seguir leyendo!

¡Empecemos! Aprende cómo se imparte la primera sesión de canto

Todo buen profesor conoce a sus alumnos y el mejor momento para hacerlo, al menos en lo que respecta al desarrollo completo del curso, es la primera clase.

En esta ocasión deberás establecer las bases de la relación hacia adelante y comprender el perfil de tu o tus estudiantes. Siempre es muy valioso entablar una conversación para descubrir cuáles son sus preferencias y gustos musicales, con qué estilos se siente más cómodo, cuál es su entrenamiento previo y cuáles son las metas que desea alcanzar con tu ayuda. Esta es una lista de los principales aspectos en los que debes indagar:

La primera lección te sirve para establecer el nivel de tu alumno El solfeo es la capacidad de interpretar partituras

  1. Nivel de solfeo: Como seguramente ya sabes, el solfeo es la capacidad de leer e interpretar la información de una partitura. Esto te ayudará a medir la técnica de lectura y su participación potencial en la escritura de la música.
  2. Nivel de canto y conocimientos previos de la disciplina: ¿Es tu alumno un completo principiante o ya ha recibido instrucción en canto? ¿Cuál es su propia evaluación respecto de su nivel? ¿Tiene certificaciones o experiencia en conjuntos, conservatorios o coros?
  3. Sus objetivos a alcanzar: Es importante que como instructor conozcas el horizonte hacia el que estás trabajando. Quizás tu alumno tiene aspiraciones de presentarse en un escenario, de ingresar a una escuela superior de música o de mejorar para su banda. ¡Averigua y conócelo más personalmente!
  4. Los estilos en los que se mueve y los que más le gustan: Las preferencias de los alumnos son una gran manera de despertar su interés en tu metodología. Involucrando a sus cantantes favoritos en las clases harás tus sesiones más entretenidas para él o para ellos.
  5. Sus experiencias anteriores con clases de canto: Ya sea porque el mismo estudiante ha impartido clases en el pasado o porque ha recibido clases en otra institución o profesor particular. Pregúntale por sus opiniones de estas instancias para recibir un valioso feedback inicial y comprender mejor sus expectativas.

Una vez que finalices con esta primera etapa, deberás hacer las identificaciones correspondientes a su voz. En la primera clase, los alumnos tienen que hacer una primera demostración de canto, de manera que puedas clasificar: Su tesitura y timbre, su afinación, su aplicación de técnicas vocales y su postura y control de la respiración. 

Con este diagnóstico podrás generar una hoja de ruta, con los principales desafíos a afrontar. Si tu alumno tiene malos hábitos, producto de su formación anterior o de su inexperiencia, ¡velos como una oportunidad! Aquí es donde se pondrán a prueba tus habilidades como docente y corregir de manera constructiva aquellos aspectos que le impiden desarrollarse efectivamente.

Sigue hacia adelante brindando satisfacción a tus estudiantes. Estos son los objetivos que debes cumplir en las sesiones

Los artistas persiguen muchos objetivos en las clases además de la técnica Recuerda que el canto es, sobre todo, una manifestación artística

Con todo lo que ya abordamos, deberían estar acordados entre tú y tus alumnos los propósitos que aspiran a alcanzar durante tu curso. Dependiendo de estos propósitos, disponte a desarrollar un programa y establecer pasos de la manera más personalizada posible y lograr mucho más que sólo perfeccionar la voz.

Los cantantes son, al final del día, artistas. Y sin importar su nivel, como artistas son personas complejas con intereses integrales. Por esta razón, considera en tu planificación algunos de estos objetivos auxiliares:

  • La transmisión de sentimientos y alivio de emociones
  • El manejo del estrés por la vida cotidiana
  • La autoconfianza y autoestima
  • Aumentar los conocimientos musicales generales y enriquecer la propia cultura artística
  • Mejorar la expresión oral y la dicción
  • Perfeccionar el oído musical

Impartir cualquier materia vendrá aparejada de otros aspectos de la calidad de vida que buscarán mejora. El aprendizaje nos mejora como personas de maneras inesperadas y los profesores más memorables no son sólo los que mejoran nuestra técnica, sino los que marcan nuestras vidas.

Una clase en cinco etapas: Basa tu instrucción en estos pasos básicos.

No te preocupes, no todo es subjetivo en las clases y no se trata solamente de atender a las individualidades de tus alumnos. Ciertamente, las sesiones de canto tienen una estructura, que te servirá como esqueleto para añadir las aspiraciones personales de los estudiantes y también tu propio sello personal.

Recuerda tener todas las herramientas necesarias contigo: Un metrónomo para controlar los ritmos, uno o más micrófonos, una cámara para registrar las interpretaciones, las partituras con las canciones que se utilizarán en la clase y un piano para acompañar o las pistas grabadas en un soporte digital.

¡Estás listo? Estos son los cinco pasos de una clase general de canto:

Paso 1: Calentamiento y ejercicios de vocalización

Otra certeza de todo buen profesor: ¡seguridad primero! El calentamiento de la voz y los ejercicios de vocalización sirven para proteger las cuerdas vocales, ¡es como preparar los músculos para ejercitarse y no sufrir una lesión!

De la misma manera en que funciona el resto de nuestro cuerpo, un calentamiento adecuado te asegura un mejor desempeño y, en el caso de la voz, es muy útil para evitar desafinar y mantener una voz limpia.

Durante los ejercicios, los alumnos podrán situarse de lleno en la clase y agudizar su concentración, además de relajar los músculos de la cara, los labios y la lengua. Iniciar de esta manera también los ayuda a escucharse a sí mismos, lo que será crucial en su evolución posterior.

Paso 2: Relajación y respiración

Una vez preparada la garganta y las cuerdas vocales, hay que generar conciencia en la respiración, que está muy aparejada a la postura. La duración e intensidad de estos ejercicios dependerá del nivel que tenga el alumno, dado que los más experimentados requerirán de menos instrucción para llevarlos a cabo.

La respiración correcta para el canto se hace con el vientre y no con el pecho, generando una columna de aire (te recomendamos este video sobre respiración diafragmática para cantantes). Este es un básico que debes enseñar a tus alumnos en términos de técnica y que se traducirá en visibles progresos en poco tiempo.

Mientras se respira, se puede establecer los principios de la postura: Torso erguido y equilibrado sobre los pies, hombros alejados de las orejas, el mentón ligeramente bajo y soporte desde el core o zona abdominal.

Ten tu música de acompañamiento preparado para las sesiones Todas las etapas de las clases estarán mejor acompañadas con un piano

Paso 3: Instrucción de técnicas vocales

Las técnicas variarán de estilo a estilo, pero hay ciertas herramientas básicas que te serán de gran utilidad para el desarrollo de tu programa.

De manera transversal, la dicción y pronunciación de las vocales permitirán proyectar la voz de mejor modo y hacer más contundente la interpretación. Para una correcta pronunciación, es recomendable involucrar todo el rostro, imitando la forma de las vocales con la boca.

Las escalas también son un buen método para perfeccionar la técnica. Durante una secuencia, se puede llegar de modo fluído al falsete para empezar a trabajarlo. Las escalas se pueden entrenar de mucho mejor manera acompañadas de un piano; así que, si tienes conocimientos en este instrumento, ¡aplícalo a tus clases!

Paso 4: Aplicar lo ejercitado a una nueva canción

¡Empieza la parte entretenida! Aplica todo lo aprendido enseñándoles a tus alumnos una nueva canción. Puede tratarse del estilo en que se especialicen tus clases o cualquier otro que decidan en conjunto.

Descompón la canción en diferentes partes para aprenderla por porciones y analizarla con mayor cuidado. También puede ser una buena ocasión para practicar o instruir en el solfeo y generar nociones del ritmo.

Paso 5: Lleva todo a la práctica a través de la interpretación

Aplica todo lo aprendido al final de la clase de canto La interpretación ¡es como estar en el escenario!

Nos vamos acercando al final de la clase y es momento de ver qué tanto aprendieron hoy tus alumnos. La interpretación es el cierre de oro, en que todas las técnicas, aprendizajes y emociones entrarán en diálogo para una puesta en escena.

Toma la canción que has estado practicando y pide a tus alumnos incorporar los contenidos de la clase en una interpretación que los identifique a ellos. Aquí observa, escucha atentamente y entrega tus impresiones finales, con los puntos altos y bajos para continuar el trabajo en un próximo encuentro.

¡Aplausos!

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