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Enseñar yoga como profesor: ¿cómo conseguirlo?

Publicado por , el 01/11/2018 Blog > Deporte > Yoga > Los Pasos para Convertirse en Profesor Particular de Yoga

«En cuanto al futuro, no se trata de predecirlo, sino de hacerlo posible» – Antoine de Saint-Exupéry

Ser profesor de yoga no está hecho para todo el mundo, ya que es muy exigente: solo el 30 % de los aspirantes a yoguis llegan al final de su formación espiritual

Ya sea porque quieres cambiar de trabajo o se trate de un nuevo proyecto profesional, convertirse en profesor de yoga requiere varios pasos importantes, ¡que vamos a ver ya mismo!

¿Prefieres el Pranayama, el Sutra o el Ashram?

¡Descubre con nosotros todo lo que hay que saber sobre cómo convertirte en profe de yoga!

Motivaciones para convertirse en profesor de yoga

Motivación para ser profesor de yoga Querer transmitir y enseñar yoga implica saber cómo meditar solo.

¿Abrir un centro de yoga? ¿Dar clases de yoga por toda España? ¿Conocer nuevos yoguis? Estos son algunos objetivos cuando hablamos de enseñar yoga.

Convertirse en profesor particular de yoga no se puede improvisar y, lo más importante, no sucede de la noche a la mañana. El yoga es una disciplina mental, física y espiritual basada en las técnicas de la tradición cultural india, que se apoyan en la respiración y el autoconocimiento.

Este viaje emocional y espiritual solo se puede transmitir de un maestro (profesor de yoga) a un alumno (yogui en ciernes o experimentado). El propósito de la enseñanza del yoga es lograr el YOG, es decir, la plena conciencia de sí mismo, un estado de profundo bienestar. Arte de la meditación, deseo de transmitir conocimiento: ¡debes tener una gran pasión para impartir tus clases de yoga!

¿Pensabas que conocías todas las posturas de yoga? ¡Pues hay más de… 84 000 (solo Shiva las conocería todas)!

Antes de convertirte en profesor particular de yoga, debes hacerte algunas preguntas:

  • ¿Estoy dispuesto a dedicarme al 100 % a la práctica del yoga?
  • ¿Estoy dispuesto a dominar tanto el yoga tradicional como sus variantes?
  • ¿Quiero formarme de forma progresiva a lo largo de toda mi vida?
  • ¿Tendré tiempo para preparar mis clases grupales y mis clases individuales, en paralelo con mi propia formación?

Si respondes afirmativamente a estas cuatro preguntas, puedes pasar al siguiente punto de la lista: las cualidades necesarias para hacerse profesor de yoga. Son simples, pero esenciales:

  • Pedagogía, como para cualquier materia enseñada, para apoyar a los alumnos,
  • Adaptabilidad, para hacer una secuencia del saludo al sol a las asanas principales en un abrir y cerrar de ojos,
  • Saber escuchar, que va de la mano con la espiritualidad y la meditación.

Y ya está, ya te sientes listo para escalar montañas como un monje tibetano, para profundizar en tus propios conocimientos de yoga y de ti mismo. Es un buen comienzo… Pero esto es solo el principio: el proceso no ha hecho más que empezar. Antes de pasar al siguiente paso, debes determinar cómo quieres ejercer la profesión de profesor particular de yoga:

  • Profesor particular sustituto o titular en una escuela de yoga o un gimnasio,
  • Profesor voluntario en asociaciones profesionales,
  • Profesor particular autónomo.

Ten en cuenta que el sueldo es fijo para los empleados, no para los trabajadores por cuenta propia, que pueden proponer libremente sus tarifas.

Echa un ojo también a nuestro artículo sobre las formaciones en yoga.

Hacer una formación de yoga adaptada a tus necesidades

Las posiciones que tenemos que dominar en yoga Dominar todas las asanas de yoga requiere tiempo e inversión.

Has llegado a la segunda etapa, que consiste en cursar un ciclo de formación para conseguir un título que certifique tu nivel y tu habilidad para ser profesor de yoga. Basado en un enfoque holístico de la profesión, la mayoría de los cursos con título tienen una duración de 2 a 5 años.

Solo tienes que elegir una formación de las opciones que se ofrecen:

  • Formación inicial con una base común de los conocimientos teóricos y prácticos,
  • Formación específica con un certificado de aptitud,
  • Programa de formación a la carta, para especializarte o profundizar tus conocimientos.

En cuanto a las formaciones largas de yoga, tienen una duración de 400 horas como mínimo, algunas incluso llegan a las 700-800 horas, que se cursan, por lo general, a lo largo de cuatro años académicos. Además, la mayor parte de las veces, hay que presentar una memoria o tesina final. Hasta que no se supera toda la formación y se presenta el trabajo final, no se obtiene ningún diploma.

Por otro lado, puedes conseguir la Certificación Profesional de Instructor de Yoga, que por ahora es el único reconocimiento oficial de la Administración española válido en toda España relacionados con el yoga.

¿Sabías que, de media, un profesor de yoga experimentado tiene entre 7 y 14 años de formación y ha hecho no menos de 20 talleres o retiros de yoga? ¿En qué punto estás tú?

También está la formación continua, con estancias en el extranjero (retiro de yoga en India o Australia, por ejemplo) o los cursos cortos, que se centran en un tipo de yoga:

  • Kundalini yoga,
  • Hatha yoga,
  • Mantra yoga,
  • Yoga tantra,
  • Nidra yoga.

¿Es posible enseñar yoga sin ningún título? Por supuesto: en España, la profesión no está regulada, así que los títulos solo son la guinda del pastel en tu currículum…

Y ¿cuánto cuesta? La formación en la enseñanza de yoga es una inversión tanto personal como financiera: es necesario contar con una media de mil euros por año de estudios, sin olvidar los gastos adicionales (desplazamientos, estancias no remuneradas, inversión en equipo de yoga).

Y para estar a la vanguardia de las últimas tendencias, no olvides mantenerte informado sobre las últimas noticias de yoga.

¿Quieres saber también si se puede enseñar yoga sin formación?

Establecer un método de enseñanza de yoga

Método de enseñanza del yoga La forma de transmitir tus conocimientos define qué profesor particular eres…

Tras esta etapa de aprendizaje académico (casi inevitable), es hora de pasar a otro nivel, estableciendo un método solo para ti, adaptado a tu personalidad. Tanto si decides estudiar como si no, debes tener una especialidad principal de yoga, para empezar rápidamente a enseñar. A menudo se trata de métodos globales, como:

  • Yoga Iyengar,
  • Green Yoga,
  • Ashtanga yoga,
  • Vinyasa Yoga.

También puedes especializarte en el yoga prenatal, yoga postnatal o yoga para niños, para poder distinguirte de otros profesores particulares: ¡tendrás una clientela solo para ti!

En la vida, «nunca pierdo: o gano o aprendo», dijo Nelson Mandela. ¡Aquí tienes un pensamiento positivo que añadir a tu método de enseñanza!

La mejor manera de mejorar tu técnica de enseñanza es comparándote con otros docentes. Para eso, puedes:

  • Tomar clases particulares con otros profesores experimentados,
  • Formarte en otra disciplina, como la meditación, para completar tu enseñanza,
  • Pedir la opinión de tus alumnos.

Un profesor particular de yoga tiene que conocer al menos los 10 estilos principales de yoga que existen, a saber: Hatha, Asthanga, Kundalini, Power, Vinyasa, Bikram, Nidra, Iyengar, Hot y Fly. Desde la técnica hasta la flexibilidad, ¡solo hay un paso (o una postura)!

Ten en cuenta que para tener un buen método de enseñanza hay que trabajar toda la vida: lleva varios años ser un buen profesor de yoga. Con un toque de paciencia y una buena dosis de perseverancia, sin duda lo conseguirás.

¿Te interesa saber cuáles son las condiciones para enseñar yoga en una escuela?

Último paso: ¡dar a conocer tus clases de yoga!

Darse a conocer como profesor de yoga ¡Sigue a los mejores profesores particulares en las redes sociales!

Ahora que ya tienes todas las cartas en la mano para convertirte en profesor particular, debes pensar dónde vas a impartir tus clases particulares de yoga. Pregunta espinosa para todos los principiantes, que a menudo buscan un puesto de trabajo cómodo en una escuela de yoga. Pero esta no es la única opción:

  • Hay asociaciones o centros infantiles que contratan a profesores particulares,
  • En escuelas privadas o públicas, el rector puede buscar contratar a un joven profesor de yoga,
  • También puedes abrir tu propio estudio de yoga para tener un horario a tu propio ritmo, o dar clases a domicilio.

Tras encontrar dónde enseñar yoga, debes darte a conocer. Y para ello, tienes que ser proactivo:

  • Haz que funcione el boca a boca,
  • Publica anuncios en papel o en línea,
  • Crea un blog de yoga,
  • Haz vídeos de yoga y súbelos,
  • Escribe artículos sobre yoga,
  • Inscríbete en Superprof.

Los profesores particulares de yoga encuentran a sus primeros alumnos gracias al boca a boca o a una recomendación, en el 80 % de los casos, ¡así que hazte tarjetas de visita!

De hecho, nuestra plataforma, Superprof, enumera geográficamente el conjunto de profesores particulares. Se pueden buscar profesores según la ciudad donde se quiera recibir las clases.

Además, muchos profesores de yoga se han dado a conocer gracias al aumento de la visibilidad a través de sus canales de YouTube o redes sociales (incluido Instagram). ¡Sé uno de ellos!

Ser profesor particular de yoga es un trabajo precioso, que debe ejercerse como una pasión a diario. ¿A qué esperas para lanzarte ya mismo? ¡Namaste!

Definiciones

¿Cuáles son las tarifas de un profesor particular de yoga?

En Superprof, el precio medio de una clase de yoga con un profesor es de 27 € en Madrid, por ejemplo. Pero el lugar de la enseñanza, el tipo de clase y la experiencia del profesor pueden hacer variar este precio considerablemente. ¡Infórmate de los precios que se proponen en tu ciudad para fijar tus tarifas!

 

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