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Hablar el idioma de Julio Cesar en el siglo XXI: ¿para qué?

Publicado por Leyla, el 05/03/2018 Blog > Apoyo escolar > Latín > ¿Por Qué Aprender Latín?

En España cada vez son menos los alumnos interesados en aprender latín. Conforme pasa el tiempo, el número de alumnos que elige aprender lenguas antiguas se reduce.

Según las estadísticas del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, en 2014, solo entre el 4 y el 5 % de los candidatos inscritos en la prueba de acceso a la universidad se inscribieron en la opción de latín para ese curso escolar.

En la década de los ochenta, sin embargo, se registró más de un 15 % en esta misma etapa educativa e incluso, desde la formación secundaria, muchos eran los interesados en cursar las lenguas de latín y griego.

Las letras clásicas no gozan de una gran popularidad en nuestros días y aumenta el rechazo hacia esta asignatura. Aprender griego antiguo y latín está pasado de moda, es inútil, lento y difícil.

¿Quién tiene ganas de aprender una lengua muerta?

Sin embargo, son muchos los que piensan que es importante mantener nuestra tradición humanista y reafirman su gusto por el latín -lengua de la civilización romana, uno de los pilares de la protohistoria de Europa- y no conciben la posible desaparición futura de la enseñanza de la cultura humanista.

En este contexto en el que el debate sobre el papel del latín en la escuela es tan tumultuoso como un volcán activo, la redacción de Superprof se declara firme defensora del aprendizaje del latín.

Aprender latín en el Bachillerato

La opción latina en la educación secundaria y en el bachillerato en España solo se puede cursar si estás matriculado en la rama de Humanidades. Si bien es mejor haber cursado latín en 4º de ESO, no imprescindible: 1º de Bachillerato se concibe como un afianzamiento y una profundización de los contenidos de 4º de ESO.

Se usa para los nombres binarios de la clasificación científica de los reinos animal y vegetal. Tras la caída del Imperio romano, el latín continuó usándose en Europa como lingua franca para las ciencias y la política.

En el caso de 2º de Bachillerato, se parte del hecho de que los alumnos hayan cursado latín en 1º y hayan adquirido los contenidos fundamentales de la gramática latina, aunque se vuelvan a repasar en 2º.

El objetivo de este curso de latín es continuar y ampliar los conocimientos de gramática necesarios para poder abordar la comprensión, análisis y traducción de los autores que sean propuestos para las pruebas de acceso a la Universidad.

Si has elegido la rama de Humanidades, el latín y el griego son obligatorios en la PAU. Los exámenes varían según la Comunidad Autónoma, aunque por lo general consiste en:

  • Una traducción,
  • Un pregunta de morfosintaxis,
  • Léxico,
  • Preguntas sobre Literatura.

Hay que prepararse bien, tanto mental como físicamente (alimentación sana, hidratación correcta, gestión del estrés) para preparar la prueba de latín.

Aprender latín para estar en las mejores clases

Son numerosos los estudios sociológicos que muestran que el latín, desde el Renacimiento y el movimiento Humanista, ha sido patrimonio de la élite económica y social, letrada y con amplios conocimientos culturales.

Las familias más favorecidas consideraban el aprendizaje de lenguas antiguas como un instrumento de distinción, prestigio y dominación social sobre las categorías menos favorecidas.

Aprender latín era por tanto una manera de conseguir el acceso a los estratos más altos de la sociedad, teniendo en cuenta que los latinistas eran aquellos que comprendían también la lengua de la Iglesia católica.

Hoy en día, si bien la situación es diferente, algunos padres consideren la utilidad de la opción del latín en la escuela: si se aprende la historia de Pompeya o el léxico latín, a hacer traducción latina, a veces es con vistas a una utilidad futura al considerar los innegables beneficios que conlleva este tipo de formación humanista.

La justificación de la enseñanza del Griego y el Latín en España, muy en particular en la ESO y el Bachillerato, no puede ni debe formularse en términos de su utlidad para el futuro laboral de los alumnos, sino por su importancia en la fase formativa que representan estos niveles educativos (…)”, Manifiesto de Madrid 2017. SEEC (Fundación Pastor)

El latín está considerado como un pasaporte para el aprendizaje de otras lenguas vivas.

Aprender latín para comprender mejor la lengua española

Todos empleamos el alfabeto latín. Nuestra lengua materna es la heredera, dado que Hispania fue sometida por el Imperio Romano en la segunda guerra púnica, en el 218 a. C.

El estudio del latín, junto con el del griego clásico, es parte de los llamados estudios clásicos. Estudiar latín: ¿una vía para ser escritor?

Estudiar latín, aunque ya nadie hable este idioma como lengua materna, no es una práctica ecuménica en la que se reciten incansablemente cánticos de la liturgia cristiana.

Implica poder comprender mejor nuestra propia lengua: nuestra lexicografía, la ortografía, la etimología de las palabras y la gramática española.

El alfabeto español proviene directamente del alfabeto latín, si bien han aparecido algunas diferencias con el paso del tiempo.

Por ejemplo, los signos diacríticos y las mayúsculas no existían en tiempos de los romanos.

La lengua madre (latín) y la lengua hija (español) tienen muchas semejanzas desde un punto de vista de raíces etimológicas: muchos vocablos latinos se conservan hoy día en el léxico español.

Por ejemplo, tempus se ha convertido en “tiempo”, corpus se ha transformado en “cuerpo”, decorum “decoro”, etc.

El vocabulario español ha recibido también influencias de otros pueblos, además de los romanos, como los celtas, los visigodos, etc.

Basta con echar un vistazo a la raíz etimológica latina para darse cuenta de que hay una gran proximidad, de forma casi sistemática.

Aprender la lengua latina es una buena herramienta para progresar en gramática y expresión escrita, dado que muchas palabras se parecen, podemos constituir fácilmente un campo léxico sólido mediante las clases de latín.

Mediante la lectura de un texto latín, el cerebro acumula las grafías que vamos a utilizar al escribir en español: de ahí la progresión también en ortografía.

Aprender latín para dominar otros idiomas

Además, el 80 % de las lenguas romances, utilizadas por más de mil millones de individuos en todo el mundo, procede del latín. Hoy en día, la lengua universal es el inglés; en la época romana era el latín.

El alfabeto latino es el más utilizado del mundo. Los latinistas lo tienen más fácil: les resultará mucho más sencillo comprender lenguas como el italiano, el rumano u otras lenguas romances.

El inglés no es una lengua romance como el francés, el italiano, el español, el rumano o el portugués. Sin embargo, el 70 % de su léxico es de origen latino.

Además, estas lenguas romances son lenguas oficiales en todas las instituciones intergubernamentales de los países occidentales.

Estudiar la lengua latina ayuda a desenvolverse mejor en otras lenguas europeas, dada su influencia en toda Europa durante la Edad Media: dado que a las élites les resultaba imposible comprender las numerosas lenguas regionales, el latín era la lengua de comunicación desde el norte de Inglaterra hasta los países de los Balcanes.

Por tanto, su impacto es notable en todas las lenguas que surgieron a lo largo de los siglos tras el paso de Roma: las lenguas romances.

Por ejemplo, en lo respectivo a la traducción de un nombre, un adjetivo, un adverbio o de un verbo entre el español, el francés, el portugués y el latín, existe una increíble proximidad.

Para los hispanófonos, resulta más fácil aprender italiano o francés que alemán, porque conocer la desinencia y la conjugación latina permite deducir la composición sintáctica y gramatical de la frase española.

En estas lenguas, los nombres, adjetivos y verbos se concuerdan en género y número, ahora bien, se conjuga de forma análoga den la lengua latina.

Los antiguos alumnos en clases de latín puede que no necesiten preguntarse por qué el italiano estándar –el toscano- es diferente del latín, originario del mismo lugar: la península itálica.

Desde la fundación de Roma al apogeo de su imperio, los romanos han difundido la lengua latina en toda Italia. Pero existían decenas de dialectos más o menos cercanos: latín, pero también griego antiguo, etrusco, umbro, etc.

Por eso el italiano es próximo de la lengua latina, pero no similar. Un diccionario latín español e italiano permite darse cuenta.

Estudiar latín y toda la civilización latina

En los programas didácticos de la asignatura de latín observamos que el objetivo no es tanto aprender a hablar latín, como adquirir una visión global de la civilización romana en su conjunto.

El latín debió de aparecer hacia el año 1000 a. C. en el centro de Italia. La historia del latín comienza en el siglo VIII a. C.

En clase, los alumnos podrán estudiar toda la herencia de Roma, tanto a nivel lingüístico como histórico, político, científico, cultural, social y artístico.

La enseñanza de la lengua y la cultura de la Antigüedad se centra más en el conocimiento de la vida cotidiana de los romanos que en la aptitud para traducir un texto al latín o recitar de memoria las declinaciones de un verbo latino.

La civilización romana abarca 13 siglos de historia, desde la fundación de Roma a orillas del río Tíber (Latium) en 573 a. C. a la caída del Imperio Romano de Occidente en 476. Solo se sucedieron tres sistemas políticos:

  • La monarquía: de -753 a -509,
  • La república: de -509 a -27,
  • El imperio: de -27 a 476.

Los historiadores consideran que el latín arcaico fue originado durante todo el periodo de la monarquía romana: en ausencia de restos escritos, sabemos que los últimos reyes de Roma utilizaron el alfabeto etrusco, mientras que la población utilizaba el latín arcaico.

Las técnicas y el saber hacer de los romanos -entre los más avanzados de la Antigüedad- dejan boquiabiertos a buena parte de sus admiradores.

Aprender latín, supone también adquirir conciencia sobre la producción literaria, la pintura, la escultura, la arquitectura o la decoración en mosaico del mundo romano que aún perdura en nuestros días.

Muchas construcciones dan fe de la ingeniosidad de los constructores romanos y de la obstinación de la gente de la época: toda una sociedad fundada en el trabajo para el fasto y el poderío del imperio.

Top 10 razones por las que aprender latín

Terminamos con un bonus de diez razones para aprender latín, para todos aquellos que todavía no estén convencidos:

  1. Aprender hermosas locuciones latinas para utilizarlas,
  2. Estimular tus capacidades cognitivas,
  3. Ser más riguroso y metódico,
  4. Ampliar tu cultura general,
  5. Comprender mejor las lenguas europeas,
  6. Conocer mejor la lengua española,
  7. Tener mejores resultados escolares,
  8. Facilitar tu trayectoria en tus estudios superiores,
  9. Tener ventaja profesional,
  10. Comprender el cine dedicado a la civilización romana.

Aprender un idioma multiplica las facultades intelectuales. Aunque el latín sea una lengua muerta, su estudio lingüístico y cultural supone aún una gran multitud de posibilidades.

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